¿Qué es la Terapia de Juego?

 El juego es la manera natural que tienen los niños para comunicarse. Del mismo modo que los adultos usan el lenguaje verbal para intercambiar ideas y pensamientos, los niños juegan para expresar ideas y emociones. La terapia de juego es una forma de psicoterapia muy recomendada para niños, porque justamente utiliza el juego y la imaginación en vez de palabras, como principal medio de comunicación. 


     La terapia de juego se diferencia del juego normal, en que el psicólogo facilitará el desarrollo de un juego profundo, en que el niño pueda ir expresando sus emociones de una manera sanadora. A través de las experiencias de juego el niño puede clarificar y dominar muchas habilidades y conceptos emocionales, sociales, físicos e intelectuales. El juego es el medio por el cual el niño desarrolla nuevas habilidades para pensar. 
Además, el juego en sí tiene un poder curativo. Podemos entender a nuestros niños si logramos entender su juego. 


¿Cómo funciona la Terapia de Juego?

 

El terapeuta especializado crea un ambiente seguro para que el niño se permita expresar, aprender maneras más efectivas de comunicar, y "jugar" a través de sus problemas. En la sala de terapia existe una gran variedad de juguetes y materiales de arte seleccionados, para que el niño pueda  jugar, siempre bajo la mirada del terapeuta, quien lo irá guiando. 


¿Cómo puede la Terapia de Juego ayudar a mi hijo?

 

Podemos tomar como ejemplo un niño que ha enfrentado una situación traumática, como por ejemplo el terremoto del 27 de Febrero. Mediante el juego el niño puede recrear la situación traumática, cambiando su vivencia de víctima a victorioso, por ejemplo. Al recrear la situación en un lugar seguro, puede enfrentar sus sentimientos de miedo, aceptarlos y validarlos, y encontrar en sí mismo los recursos necesarios para protegerse. Sin embargo, para poder aceptar esto, necesita primero experimentar el lugar seguro para permitirse esto, y es aquí dónde el terapeuta interviene y participa.

 

Las investigaciones muestra que esta terapia es efectiva para niños con dificultades emocionales, sociales, conductuales y de aprendizaje, incluyendo agresión/rabia, ansiedad/miedo, timidez, depresión, déficit atencional, baja autoestima, estrés post-traumático, dificultades de aprendizaje, enuresis (que mojan la cama), insomnio (dificultades para dormir), y problemas de alimentación.

 

     También ha mostrado ser efectiva para niños que sufren de estrés relacionado a divorcio, hospitalización, enfermedades crónicas, abuso físico/sexual, violencia intrafamiliar, desastres naturales (terremotos, incendios), muerte, accidentes y cambios en general.

Psicóloga Infantil Viña del Mar

Psicologos Viña del Mar